Acceso



Cuentos chinos desde México PDF Imprimir E-mail
Usar puntuación: / 0
MaloBueno 

Ha organizado giras para Joaquín Sabina o Luis Eduardo Aute y ha trabajado con Serrat o Silvio Rodríguez, pero también ha vendido calendarios de puerta en puerta y ha regentado el bar del centro cultural de La Losa. La mexicana Alejandra Díaz-Ortiz una mujer cuya vida encierra más de una novela, presenta su primer libro, una colección de relatos y pequeñas poesías que ha sido prologada por Luis Eduardo Aute y publicada por Trama Editorial.

 
“Cuentos chinos”, que será presentado en Segovia, en el Bar Santana, el próximo 15 de diciembre, por el propio Luis Eduardo Aute, nació en un blog, la última grupi, en el que Alejandra decidió contar sus casi veinte años de relación con el mundo de la música. “Al cuarto o el quinto post, la gente empezó a pedirme más, me di cuenta de que tenía adeptos”, explica la autora en declaraciones a EL ADELANTADO.

Esos cuentos, esos post, se caracterizan sobre todo por su gran variedad, tanto temática como estilística, aunque en todos ellos está presente la originalidad y una mirada muy femenina. “Alguien me ha comentado que se aprecia cierto resentimiento hacia los hombres, pero creo que sobre todo hay estados de ánimo muy dispares, porque unos días una está animada y otros muy enfadada con la vida”, subraya.

Los relatos de “Cuentos chinos”, desde la desolación del corazón abandonado en la mesilla de noche de “Y yo tan tonto” a el breve y conciso “No, no, nos moverán”, de una sola frase: “y nos movieron”, responden a la amplia experiencia de una mujer que comenzó a trabajar, en México, con 17 años, y que desde el primer momento estuvo vinculada a la televisión, el cine, y, sobre todo, la música.

“Un día escuché en la radio la canción “Así estoy yo sin tí”, de un por entonces muy poco conocido Joaquín Sabina, y me dediqué a buscarle, hasta que le encontré”. Ese fue el inicio de su vinculación con el mundo de la música, como representante local de las giras de diversos artistas; de esa época data también el comienzo de su relación con Aute; “siempre he sido su grupi número uno, y él ahora me ha dado el prólogo de este libro”, comenta.

Alejandra Díaz-Ortiz vivió por primera vez en España entre 1984 y 1989, una etapa en la que trabajó, entre otras cosas, como guionista, y en la que tuvo una hija; al separarse volvió a México con su niña, “pero a los 16 años quiso venir a conocer a su padre, y hace seis años yo vine a Madrid, en Navidades, y esa Nochevieja conocí al que hoy es mi marido”, explica esta mujer que se define como “muy aventurera” y que asegura que “a todo digo que sí, porque la vida te sorprende cada día”.

Mientras esperaba los papeles, vendió calendarios de puerta en puerta y luego ella y su marido se instalaron en La Losa, donde ya residía un familiar de su marido. Allí, en tierra segoviana, se gestaron estos “Cuentos chinos”. Y es que “cuentos chinos, hay muchos en la vida”, afirma.

 

Fuente de la noticia: El Adelantado de Segovia, 28 de Noviembre de 2009